El Huawei P30 Pro no llegó solo. La compañía china también anunció una versión más compacta y económica: el Huawei P30. Este dispositivo llega con triple cámara principal, una pantalla de 6.1 pulgadas, procesador Kirin 980 y hasta 6 GB de Memoria RAM. He podido probar este móvil de Huawei y te cuento mi experiencia y opiniones en este análisis a fondo.

Antes de comenzar el análisis con mi opinión personal, es importante destacar que el Huawei P30 y Huawei P30 Pro no son el mismo dispositivo con diferente tamaño de pantalla. El modelo mas básico tiene una cámara ligeramente inferior en prestaciones, un diseño más compacto, menos Memoria RAM, inferior resistencia al agua y al polvo y por supuesto, menos autonomía y la ausencia de carga inalámrbica. Su precio también disminuye.

Un diseño atractivo a la vista y en la mano

Huawei P30 diseño

El Huawei P30 tiene un diseño muy similar al modelo Pro, aunque con algunas diferencias. La más palpable es el tamaño. Al tener una pantalla más compacta, sus dimensiones disminuyen. La trasera es de cristal, con un acabado ligeramente redondeado en los bordes. La triple cámara está en la zona superior, tres sensores recogidos en una banda y acompañados por un flash LED de doble tonalidad y el respectivo láser auto-focus. Los logotipos están en la zona inferior. Aquí tampoco vemos un lector de huellas dactilares.

El lector de huellas dactilares está integrado en la pantalla, al igual que en el modelo Pro. Sin duda, una muy buena noticia. No solo le da un mejor aspecto a la trasera, sino que se implementa una tecnología más moderna, que además funciona muy bien. Y hablando del frontal, aquí la pantalla es plana, con un muy buen aprovechamiento, sin apenas marcos en la zona superior e inferior. Incluso la barbilla es más fina que en el modelo Pro. Eso sí, en la zona superior no nos libramos del Notch, que está en forma de ‘tipo gota’ para alojar la cámara para selfies. Un poco más arriba el auricular para las llamadas.

Frontal Huawei P30

No nos olvidamos de los marcos laterales. Son de aluminio, y dependiendo del color tienen un acabado u otro. En el caso del modelo negro, el acabado es mate. Los marcos de la zona superior e inferior tienen un recorte listo, que incluso permiten colocar el dispositivo de pie. En la parte inferior se encuentra el altavoz principal, conector USB C y el conector de auriculares. En la zona superior está el micrófono. La botonera está en el canto derecho.

El Huawei P30 es un móvil con un muy buen diseño. Lo que más me ha gustado ha sido lo bien que sienta en la mano. No es pesado y su pantalla hace que sea cómodo de agarrar. Los cantos superior e inferior no molestan a la hora de utilizar el dispositivo en posición horizontal. Los acabados son muy buenos, al sostenerlo en la mano no da esa sensación de extrema fragilidad, por parte gracias a su tamaño. Un aspecto que puede causar un poco más de controversia son los cantos planos. Personalmente, me gustan; no son incómodos en la mano y le dan un toque estético diferente al resto de dispositivos.


Huawei P30, especificaciones técnicas

  • Dimensiones y peso: 149.1 x 71.4 x 7.6 mm, 165 gramos
  • Pantalla: OLED de 6.1” resolución Full HD+ (2340 x 1080 píxeles)
  • Procesador: Kirin 980, ocho núcleos
  • RAM: 6 GB RAM
  • Almacenamiento: 128 GB
  • Cámara principal: Triple cámara de 40 MP f/1.8 + 16 MP gran angular + 8 MP zoom óptico 3X, 5X Híbrido
  • Cámara frontal: 32 megapíxeles f/2.0
  • Batería: 3650 mAh, carga rápida 
  • Conectividad: WI-FI, 4G, NFC, Bluetooth 5.0, GPS
  • Versión de Android: Android 9.0 Pie con EMUI 9.1
  • Otros: Lector de huellas en pantalla, reconocimiento facial

Pantalla: la del P30 es compacta y muy brillante

El Huawei P30 tiene un panel OLED de 6.1 pulgadas con resolución Full HD+ (2340 x 1080 píxeles). Cuenta con un formato de 19.59 y tiene pantalla plana. ¿Cómo se comporta este panel en el día a día?

Huawei P30 pantalla

La pantalla de este terminal es una de sus mejores características. El panel OLED es brillante, con buenos tonos y una nitidez excelente. La resolución Full HD+ le sienta muy bien al panel de 6.1 pulgadas, conseguimos una densidad de píxeles mayor que el modelo Pro, más que suficiente para visualizar contenido multimedia y disfrutar de la experiencia. Los ángulos de visión son buenos, ya no amarillean como en la anterior versión, pero vemos un ligero sombreado en los cantos cuando miramos el dispositivo en otro ángulo.

El brillo del panel en exteriores me ha parecido más que decente, sobre todo en condiciones de alta luminosidad. El mínimo también se ajusta muy bien, aunque vemos algo más de reflejo en el cristal.

Aunque la pantalla del Huawei P30 tiene resolución Full HD+, podemos ajustarla a HD+ en la configuración del sistema. Aquí baja la nitidez y densidad de píxeles, pero conseguimos ahorrar autonomía. También podemos ajustar la temperatura de color para los que prefieren tonos más amarillentos o colores algo más fríos y saturados. En general, el panel del Huawei P30 es muy bueno, no tiene nada que envidiarle al modelo Pro. Además, prefiero tener un panel plano, sin curvatura. Si bien es cierto que la doble pantalla curva aporta un aspecto con efecto ‘wow’, en el día a día su uso es complicado, con toques fantasmas y problemas al escribir con el teclado.

El Huawei P30 no tiene LED de notificaciones, pero sí usa la pantalla Always-on. Esta se activa desde los ajustes del sistema, y nos perite ver el icono de la app en la que nos ha llegado una notificación. Por supuesto, también la hora y el nivel de batería. Si bien es cierto que ha mejorado respecto a anteriores generaciones, echamos en falta un poco más de personalización.

Rendimiento y autonomía

Huawei P30

Huawei no ha querido bajar de procesador en el P30, llega con un chip Kirin 980, el mismo que el P30 Pro y Mate 20 Pro. En este caso, con 6 GB de Memoria RAM y un almacenamiento de 128 GB.

Como no podría ser de otra manera, el rendimiento del Huawei P30 es excelente. El procesador propio hace un muy buen trabajo, y las 6 GB de Memoria RAM son más que suficientes para poder abrir cualquier tipo de juego, incluso los más potentes. Los procesos y la multitarea se llevan a cabo con total fluidez, sin ningún corte ni lag. Lo mismo sucede con la navegación del sistema, o incluso, cuando pasamos por las redes sociales o navegamos por internet. Todo se mueve completamente fluido.

El Huawei P30 es compatible con la Nano Card, una memoria de almacenamiento única que tiene la forma y tamaño de una micro SD, nos permite ampliar ese almacenamiento de 128 GB con una velocidad de 90 mb/s. Tiene un precio de 45 euros para la versión de 128 GB. Funciona muy bien, pero es una tarjeta de uso exclusivo para los gama alta de Huawei.

Unos más que suficientes 3650 mAh

¿Qué pasa con la autonomía? Los 3650 mAh le sientan muy bien al modelo base de la serie P. Podemos llegar hasta el final del día sin ningún problema con un uso intensivo, e incluso, día y medio con un uso menos intuitivo. El P30 incorpora carga rápida de 22.5 W, en aproximadamente 20 – 30 minutos podemos conseguir el 50 por ciento de la autonomía. La carga completa desde el 0 por ciento se hace en algo más de 90 minutos.

Este dispositivo no cuenta con carga inalámbrica, una característica que he echado mucho en falta. Sobre todo para un usuario que viene de dispositivos con Qi y que en su zona de trabajo tiene una base para cargar los dispositivos. Podemos conseguir una funda, sí, pero la experiencia no es la misma, y tenemos que depender de ese accesorio para cargar el terminal de forma inalámbrica.

Tres cámaras que hacen de todo y algo más

Es la primera vez que el modelo estándar de la serie P incluye una triple cámara. Si bien es cierto que los cuatro sensores del modelo Pro hacen un excelentísimo trabajo, la del Huawei P30 no me ha dejado indiferente. Tiene una configuración muy similar: cámara principal de 40 megapíxeles, sensor secundario de 16 megapíxeles con gran angular y una tercera lente teleobjetivo con zoom 3x óptico, 5x híbrido y digital de hasta 30X.

La cámara principal, de 40 megapíxeles (10 establecida por defecto) se comporta muy bien. Los colores son buenos, aunque en algunas situaciones se saturan demasiado. Vemos un buen rango dinámico y no hay sobre exposición en las luces ni falta de detalle en los sombreados u objetos más alejados. En interiores los resultados son muy similares, con buen detalle y buena luz. La estabilización en ambas escenas es muy, muy buena.

La cámara del Huawei P30 no se queda atrás en la gama alta

El Huawei P30 también cuenta con un modo noche. Este aumenta el color y el detalle en las fotografías nocturnas. Es perfecto para situaciones en las que la cámara necesita más información, como paisajes o edificios. Si no es necesario, el modo automático también consigue hacer muy buenas fotografías y evitamos esa ligera sobre- saturación en los colores.

Los selfies se realizan con la cámara de 32 megapíxeles. Estos han mejorado considerablemente, el detalle es muy bueno, apenas hay sobre exposición en el rostro y el procesado final es más que decente.

Galería de fotos realizadas con el Huawei P30.

La lente gran angular del Huawei P30

El segundo sensor, con una lente gran angular, ofrece fotografías con buen detalle, aunque se aprecia una ligera sobre exposición de los cielos en algunas escenas. En la mayoría de situaciones conseguimos muy buenos resultados. Es uno de mis modos preferidos, sobre todo para fotografías edificios o paisajes. Durante la noche y en situaciones más oscuras perdemos algo de detalle en los costados, como es habitual. Aquí el modo noche también trabaja y ayuda a conseguir más luz y detalle.

Un zoom que sigue sorprendiendo

Por último, pero no menos importante, el sensor teleobjetivo. El zoom óptico es de tres aumentos, consigue una buena distancia para fotografías en las que queremos centrar el detalle de un edificio o incluso un primer plano a una persona. La calidad es muy buena, con resultados muy similares a la cámara principal.

El zoom 5x en formato híbrido también consigue muy buenos resultados. Aquí la estabilización hace un muy buen trabajo y el detalle que consigue el procesado final es excelente. Podemos ampliar el zoom hasta 30 aumentos. Como es de esperar, perdemos calidad en la imagen, pero la estabilización es decente y consigue captar el texto y los colores de forma correcta.

Opciones IA y vídeo

La cámara del Huawei P30 no solo se centra en la lente. La inteligencia artificial tiene diferentes usos. Ahora se aplica como un modo más para la cámara. De esta forma, si queremos conseguir fotografías con un mayor efecto, podemos aplicar este modo desde la zona superior. Reconoce diferentes escenas y ajusta los parámetros de forma automática. En mi opinión, el mejor modo de IA es el Supermacro, que nos permite hacer fotografías de apenas unos centímetros de distancia. No hay terminal que consiga este efecto y los resultados son impresionantes.

La cámara también cuenta con el popular modo retrato a personas, aunque el efecto no es tan bueno como el ‘modo apertura’, que también desenfoca el fondo y podemos ajustar el nivel en tiempo real.

En vídeo el P30 permite grabar hasta en resolución 4K. Cuenta con estabilización de imagen a través de software. Su calidad es muy buena, con buen rango dinámico y colores. La cámara también aplica los populares efectos IA, donde podemos desenfocar el fondo en el vídeo o convertir la escena en blanco y negro.

La aplicación de cámara

No termino el apartado de la cámara sin hablar de su aplicación. Huawei la ha renovado ligeramente con un diseño mucho más minimalista. Los modos se ubican en la zona inferior y superior. En general, es una app de cámara muy intuitiva y fácil de utilizar, aunque hay algunas opciones que deben mejorar. Por ejemplo, la de ordenar los modos.

En definitiva, la cámara del Huawei P30 ofrece, en líneas generales, muy buenos resultados. La calidad de las fotografías está muy cerca del Huawei P30 Pro, su hermano mayor. Incluso, del Google Pixel 3. Aquí donde juega la triple lente es en la versatilidad, en todas las opciones que podemos hacer con la cámara. Ya no solo por la triple lente, sino por los modos, efectos y opciones en vídeo.

EMUI 9.1, una (muy) ligera renovación que no es suficiente

El Huawei P30 llega con Android 9.0 Pie bajo EMUI 9. La compañía china ha renovado ligeramente su capa de personalización, ¿será suficiente?

EMUI es una de las capas más completas que hay en el mercado, sin embargo, y pese a sus múltiples opciones, no ofrece esa experiencia que buscamos en una interfaz. Durante el análisis del Huawei P30 me he encontrado con una capa pesada, con un diseño poco atractivo y ajustes algo confusos. Si bien es cierto que se han ido añadiendo ligeras mejoras en el diseño y adaptación de los iconos, no es suficiente.

La interfaz se basa en un escritorio principal, aunque también podemos escoger un cajón de aplicaciones (con un diseño mejorable, por cierto). Los iconos ahora tienen una forma cuadra con esquinas redondeadas. Un punto muy positivo es que todas las apps, incluso las de terceros, se adaptan correctamente a la forma establecida por EMUI. Así tenemos un escritorio mucho más limpio. EMUI llega con varias aplicaciones per-instaladas, pero la mayoría de ellas se pueden desinstalar. También hay muchas apps propias de Huawei, como una tienda de temas, app de salud, gestor de archivos, optimizador e incluso una propia tienda de aplicaciones.

Contando las aplicaciones propias de la compañía (incluidas algunas como Mail, calendario o reloj), son más de 20. Demasiadas aplicaciones de sistema para una capa de personalización, sobre todo teniendo en cuenta que solo he usado unas 5 aplicaciones. En cuanto al diseño de las mismas, también tienen margen de mejora. El diseño no es el más minimalista, ni el mejor cuidado.

Afortunadamente, EMUI 9.1 es compatible con Google Now e integra el Asistente de Google mediante el botón Home o con una pulsación prolongada en el botón de inicio.

EMUI no solo se basa en el diseño. Hay opciones y configuraciones muy, muy interesantes. Por ejemplo, podemos aplicar los gestos en pantalla, que son muy intuitivos y nos permiten utilizar toda la pantalla, sin ninguna barra en la parte inferior. También cuenta con Bienestar Digital, una opción para controlar el tiempo que pasamos con las aplicaciones. No nos olvidamos del modo oscuro, que se aplica a través de los ajustes de la autonomía.

En conclusión, EMUI es una capa de personalización muy completa. Tiene opciones muy interesantes y es extremadamente fluida, sin ningún corte ni lag importante. Pero (y aquí viene el pero) su aspecto hace que sea una de las capas de personalización con menos experiencia de usuario. Huawei tiene una tarea pendiente con EMUI que espero que se solucione con la próxima versión de Android.

Seguridad y sonido

Huawei P30 lector de huellas
Lector de huellas en pantalla en el Huawei P30.

El Huawei P30 cuenta con lector de huellas integrado en la pantalla. Me ha dado los mismos resultados que su hermano mayor. Su ubicación es correcta y la respuesta es rápida, sin ningún problemas en el escaneo. Este lector de huellas de puede combinar con un reconocimiento facial. Este funciona bien en la mayoría de situaciones, incluso en condiciones de poca luz es capaz de desbloquear rápidamente. Con gafas de sol no ha podido reconocerme.

¿Qué sucede con el sonido? El móvil de Huawei tiene dos altavoces, uno en la zona superior que se utiliza para las llamadas y un principal en la parte inferior. No es audio estéreo, una función que sirve para maximizar la experiencia a la hora de jugar a juegos o ver contenido multimedia. El audio se escucha bien, es fuerte, pero no aporta un sonido muy envolvente.

Precio y conclusiones

Huawei P30 negro

El Huawei P30 Pro sale a la venta a un precio de 750 euros. Solo hay una versión, la de 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento interno. Sin embargo, hay diferentes variantes de color: negro, nácar y aurora.

El Huawei P30 es un gran dispositivo. Cuenta con muy buenas prestaciones y un precio relativamente económico. Sobre todo teniendo en cuenta sus características. La pantalla me ha sorprendido gratamente. El panel de 6.1 pulgadas hace muy buen trabajo, con un brillo excelente y unos muy buenos colores. Su rendimiento está a la altura del Huawei P30 Pro, incluso en juegos potentes. Aquí el procesador Kirin 980 hace muy buen trabajo y gestiona la multitarea de forma fluida y rápida. Su cámara, aunque no es de las mejores, ofrece mucha versatilidad.

El Huawei P30 sorprender por su triple cámara, pantalla y rendimiento

La autonomía tampoco decepciona. Si bien, echo de menos la carga inalámbrica, que además está presente en el modelo Pro, su autonomía me ha dado una muy buena duración y la carga rápida es muy buena. Donde Huawei tiene que mejorar es en EMUI, la capa de personalización sigue por debajo de los demás fabricantes, con un diseño poco minimalista, demasiadas aplicaciones y ajustes. También en el sonido, apartado en el que está algo debajo de su competencia.

Huawei P30

En mi opinión, el P30 es uno de los gama alta más interesantes del mercado. Es de las pocas opciones compactas que podemos encontrar hoy en día y que ofrezca tan buenas sensaciones.

Este dispositivo es recomendable para aquellos que busquen un móvil potente, con buena pantalla, autonomía, cámara y diseño, pero con un tamaño más comedido y sin llegar a la barrera de los 1.000 euros.

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