Con la constante y vertiginosa expansión de esta nuestra revolución tecnológica, la privacidad se ha convertido en un tema crucial a la hora de confiar en las apps, especialmente en las redes sociales, siendo estas las grandes responsables de almacenar mucha información personal. Son compañías como Facebook las que han sido acusadas en varias ocasiones por expropiar, traficar y, en definitiva, utilizar datos de millones de usuarios con cero consentimiento legal.

Los escándalos de este tipo crecen año tras año y son incontables las denuncias por invasión de la privacidad a este tipo de compañías, que lejos de fluctuar mediante acciones legales, permanecen inmóviles ante la impotencia de los usuarios afectados.

La última acusación producida a este gran gigante, Facebook, expone que la compañía habría estado escuchando y transcribiendo los mensajes de audio que nosotros, los usuarios, enviamos y recibimos en Facebook Messenger. Una infracción muy grave que, de entrada, supondría una clara violación de la privacidad al no disponer de permisos para acceder ni tratar dicha información.

Así es, Facebook escucha tus audios y los transcribe en incógnito

Facebook Privacidad

Lo que empezó como una mera acusación, ha sido reconocido públicamente por los canales oficiales de la compañía. Así pues, podemos confirmar que, efectivamente, Facebook ha podido acceder a los audios de nuestras conversaciones de Messenger para transcribir su contenido.

El gigante azul ha tratado de desvanecer de un plumazo todas las acusaciones, argumentando que la compañía ha realizado un uso totalmente lícito y responsable del contenido, explicando que la actividad denunciada solamente ha servido para probar una nueva inteligencia artificial que sigue en pleno desarrollo.

Facebook ha desmentido también que haya existido algún tipo de tráfico con dicha información, asegurando que la privacidad ha sido una prioridad en este experimento y que los datos jamás han sido compartidos con terceros.

La red social cierra su justificación explicando que, al utilizar el servicio de Messenger por primera vez, elegimos aceptar los permisos que autorizan a la aplicación a acceder al micrófono de nuestros dispositivos, por lo que toda actuación queda respaldada bajo el marco de la legalidad.

De todos modos, también ha asegurado que la ‘recolecta’ de información cesó hace algunas semanas, recalcando una vez más los únicos e intergiversables propósitos de esta; alimentar la respuesta de una inteligencia artificial que ayude a interpretar mejor los intereses del usuarios y, por tanto, poder mejorar el catálogo personalizado, que se emplea para mostrar publicidad.

Y tú, ¿aún confías en las palabras de Mark Zuckerberg?