Hace algunas semanas, conocíamos la friolera noticia de cómo las ventas en smartphones habían empezado a caer hasta un 1.7% a nivel global, especialmente en Latinoamérica.

Es un hecho que el mercado de la telefonía móvil no pasa por su mejor momento. Sin embargo, muchas empresas como Samsung o Motorola conservan su ritmo de expansión. Son ya muchos los medios que advierten de que esta caída, sumada a la poca innovación en las nuevas generaciones y al ensalzamiento de los precios a cifras inaccesibles, podría ahogar radicalmente el potencial de este mercado.

La guerra comercial entre las distintas firmas no ha hecho más que empezar. Tensiones, vetos y problemas legales se acumulan en las arcas de estas empresas que, lejos de gozar de un momento de bonanza, rebuscan estrategias para seguir adelante ilesos de esta crisis. Sea como sea, debemos admitir que, desgraciadamente, la tendencia de venta de smartphones se reduce año tras año.

Latinoamérica, el mercado más perjudicado

La comunidad latinoamericana siempre ha sido un punto clave a la hora de que las grandes potencias tecnológicas decidiesen realizar una gran inversión en economías muy jugosas y ‘poco desarrolladas’.

Tal y como informa el portal Counterpoint, Latinoamérica destaca en los rankings por ser uno de los mercados con la balanza más desequilibrada de la economía global. Así pues, el continente de habla sufre su cuarto trimestre consecutiva con las ventas en negativo, es decir, en caída. Frente a la media global de 1,7%, el comercio de smartphones en Latinoamérica se desploma hasta un 3.3%.

Tabla de registros | Counterpoint

Aunque parezca contradictorio, firmas como Huawei, que sobrevivieron a la pasada crisis comercial en EE.UU en mayo de 2019, se encuentran en superávit de ventas, lejos de los números negativos. A esta flamante tendencia se suman firmas como Motorola o Samsung, que siguen en expansión y, junto con la propia Huawei, consiguen más del 70% de la cuota de mercado latinoamericana.

Apple pierde fuelle y la gama baja cobra vida

Son firmas como Apple las que, a pesar de los esfuerzos, siguen cayendo en una cuota de mercado inferior al 4%. Por otra parte, terminales de gama baja y media-baja no paran de ascender en los registros, llegando a copar más del 60% de las ventas totales.

Así pues, podemos decir que los usuarios se limitan a un gasto no superior a los 300 euros, muy lejos de los precios sobre los que oscilan actualmente los flagships de las firmas tradicionales, que exceden fácilmente las cuatro cifras. Los desorbitados precios de la gama alta provocan que, día tras día, aquellos que planean cambiar su terminal pierdan la fe en un dispositivo tan caro y, al contrario, opten por la gama baja, mucho más atractiva en precios y con dispositivos cada vez más interesantes.

Y tú, ¿cómo crees que evolucionará esta crisis en el sector smartphone latinoamericano?